HOMILIAS

Homilía IV domingo de Adviento.

Homilía IV domingo de Adviento.

Por: Fray Gerardo Arias.

José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Evangelio de san Mateo, cuarto domingo de Adviento. “El hombre justo no es aquel que no comete ninguna injusticia, sino el que pudiendo ser injusto prefiere no serlo” Menandro (Comediógrafo griego) El Evangelio del cuarto domingo de Adviento, sin dejar de lado al personaje central de este tiempo, al Emmanuel -Dios con nosotros-, nos presenta a dos personajes igualmente centrales e importantes: María -la disponible- y José -el necesario-, también llamado el justo. ¿Por qué José es el necesario? Simplemente porque José vincula a Jesús con la descendencia de Abraham y la descendencia de David tal como lo habían predicho los profetas. Así mismo, al no denunciar a María resguarda la integridad de Jesús. En un pueblo tan pequeño y tan poco poblado como el de Nazaret no habría la discreción necesaria para resguardar el “secreto” de María, acerca de su embarazo, simplemente no hubiera sido posible y María habría sido lapidada como lo mandaba la ley. Por eso José prefiere repudiar a María en secreto y, después del sueño, llevar a María a su lado. San José nos enseña que el amor es necesario para asumir los planes del Señor; si José no hubiera estado enamorado de María quizá no habría puesto su parte en la encarnación del Verbo. Por eso, este domingo cuarto dé Adviento, centro la reflexión en la persona de José. Él nos enseña a asumir los planes de Dios aunque tengamos que modificar los nuestros. Nos enseña que debemos estar atentos y abiertos a no responder simplemente por impulsos o emociones, aunque las situaciones toquen los sentimientos más profundos de nuestro ser. San José nos enseña a ser pacientes y abiertos para tener más elementos antes de decidir. Y, una vez que José ha cumplido su misión necesaria, es capaz de desaparecer. Ni la tradición ni la escritura vuelven a decirnos nada de él, después de que escucha las palabras del niño: me estaba ocupando de las cosas de mi Padre, no tenemos más noticias de él. ¿Envejeció? ¿Murió? ¡No lo sabemos! Simplemente cumplió su misión. Pienso que en este punto nosotros debemos preguntarnos si somos capaces de cumplir nuestra misión y desaparecer, sin buscar pago o reconocimiento; si somos capaces de reaccionar como hombres y mujeres justos que, aún teniendo la oportunidad ser injustos, preferimos no serlo. Y si somos capaces de proteger la integridad de las personas antes que difamar o difundir nuestra opinión o los “chismes” que se dicen de los otros y que ni siquiera nos constan. O, si somos capaces, de no reaccionar impulsivamente justificándonos en nuestro carácter. El domingo cuarto de Adviento tomemos a San José como modelo de seguimiento de Cristo en la discreción, en la justicia y en la templanza. Fray Gerardo Arias, O P FB Fray Gerardo Arias Whats App +53 3318 110718 Frecuencia de Fe (viernes 7 P. M. Hora de México) por Radio Católica Internacional www.radiocatolicainternacional.org

Sandy Productions

Diciembre 18th, 2016

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